Homage to Juan Padrón

HOMAGE TO JUAN PADRÓN

JUAN PADRÓN TURNS 70!  / JUAN PADRÓN IS 70 YEARS OLD!

By Luciano Castillo

Born in Carlos Rojas, Matanzas, on January 29, 1947, his drawing skills are innate. He has never studied the subject, although he graduated with a degree in Art History from the University of Havana. In 1963 I accepted a proposal to collaborate with his cartoons in a magazine for Cuban youth, which he then extended to four comic books and created his first characters: the samurai Kashibashi and the extraterrestrial Barzum. The humoristic addendum The sable of the daily Juventud Rebelde revealed the preferred aspect of his imagination: black humor, which inspired numerous jokes featuring executioners and vampires; He did not suspect then that they would make their way into the streets of Havana in the 1930s in a delirious feature film. The full command of lines and detailed backgrounds, permitted in 1970 in the weekly children’s Pioneer to arise out of his hands an iconic character who would conquer all: Elpidio Valdes, to witty mambí fighting against Spanish colonialism.

Padron trained as a table cameraman in animation before His embattled Manbi jump, machete in hand, on his horse Palmiche, into the pages of Pioneer to the screen in an adventure of Elpidio Valdés (1974), the beginning of His work in ICAIC and to Series of short films. He made the first animated feature in the history of Cuban cinema: Elpidio Valdés (1979). Their exchanges with children affected the complexity of the scripts and the elevation of the level of the jokes. He created other shorts such as N’Vula or Viva Papi!

In 1980 I conceived of the hilarious cartoon series for adults Filminutos Which was followed by the Equally successful Quinoscopios (1985), When the Argentine cartoonist Joaquín Lavado (Quino), discovered Padron and his team as the right people to capture the line and the psychology Of each character, and, at the same time, how they could enrich them in animation, in a mutually fruitful bond. The project became a feature film with the most famous character Quino in Mafalda (1994). For Elpidio Valdés against dollar and cannon (1983), his second feature, Padrón made 12 thousand drawings and for Vampiros in Havana! (1985), another 10 thousand, in which he debugged the design of mouths, faces, hands, and feet.

One of the virtues of Padroncito is the versatility to approach any subject with different gradations of humor and an unmistakable style and rhythm. For him, “to make comic is to make movies and vice versa”. His desire for historical accuracy led him to collect as much data as I did in Their research, Which bore fruit in The Book of Mambi (1976) and enabled him to Also be appointed advisor for military issues in Jose Massip’s film Baraguá (1986). The TV series in six chapters more was lost in Cuba (1995) originated the third feature acerca veteran Elpidio Valdés: Against the Eagle and the Lion (1996), Also co-produced With Spain, Which Then lead him to Participate in More vampires The Havana (2003). In 2008 he received the National Film Award.

Español

Nacido en Carlos Rojas, Matanzas, el 29 de enero de 1947, su destreza para el dibujo es innata. Nunca cursó estudios de esta materia, aunque se graduó como Licenciado en Historia del Arte en la Universidad de La Habana. En 1963 aceptó la propuesta de colaborar con sus caricaturas en una revista de la juventud cubana, que luego extendió a cuatro publicaciones de historietas y crea sus primeros personajes: el samurai Kashibashi y el extraterrestre Barzum. El suplemento humorístico El sable del diario Juventud Rebelde le revela la vertiente preferida de su imaginación: el humor negro, que comunica a sus numerosos chistes protagonizados por verdugos y vampiros; no sospechaba entonces que harían de las suyas en las calles habaneras de los años ’30 en un delirante largometraje. El pleno dominio de la línea y los detallados fondos, permite en 1970 en el semanario infantil Pionero que surja de sus manos un personaje emblemático que conquistaría a todos: Elpidio Valdés, ingenioso mambí en lucha contra el colonialismo español.

Padrón se entrenó como camarógrafo de mesa de animación antes de que su aguerrido manbí saltar,a machete en mano, sobre su caballo Palmiche, de las páginas del Pionero a la pantalla en Una aventura de Elpidio Valdés (1974), inicio de su trabajo en el ICAIC y de una serie de cortos. Realizó el primer largometraje de animación en la historia del cine cubano: Elpidio Valdés (1979). Sus intercambios con los niños incidieron en la complejidad de los guiones y la elevación del nivel de los chistes. Realiza otros cortos como N’Vula o ¡Viva Papi!

En 1980 concibe la hilarante serie de dibujos animados para adultos Filminutos a la que siguió la no menos exitosa Quinoscopios (1985), cuando el caricaturista argentino Joaquín Lavado (Quino), descubre sorprendido en Padrón y su equipo a las personas idóneas para captar la línea y la psicología de cada personaje, y, al mismo tiempo, cómo pudieron enriquecerlos en la animación, en un vínculo mutuamente fructífero. Convirtió en un largometraje al más afamado personaje de Quino en Mafalda (1994). Para Elpidio Valdés contra dólar y cañón (1983), su segundo largometraje, Padrón realizó 12 mil dibujos y para ¡Vampiros en La Habana! (1985), otros 10 mil, en los que depuró el diseño de bocas, caras, manos, pies.

Una de las virtudes de Padroncito es la versatilidad para abordar cualquier tema con distintas gradaciones del humor y un estilo y ritmo inconfundibles. Para él, «hacer una historieta es hacer cine y viceversa». Su afán por el rigor histórico le condujo a reunir tantos datos en sus investigaciones que fructificó en El libro del mambí (1976) y le posibilitaron, además, ser nombrado asesor para cuestiones bélicas del filme Baraguá (1986), de José Massip. La serie televisiva en seis capítulos Más se perdió en Cuba (1995) originó el tercer largometraje sobre el veterano Elpidio Valdés: Contra el águila y el león (1996), coproducido también con España, que participó luego en Más vampiros en La Habana (2003).En el año 2008 recibió el Premio Nacional de Cine.

Luciano Castillo